PASÓ LA NOCHE

Pasó la noche en cataclismo
de sueños deformes, catalogando,
el incosciente, mi vida desde sus afueras;
yo, de riesgo en riesgo colgado
por abismos de ascensores
y afiladas soledades,
sin fuerzas, siquiera,
para reconocerme ajeno
a las variadas pesadillas.
Después,
amanecí desmanejado
con dolor en la cadera
y como siempre recreé
cada parcela-realidad de lo que ocurre,
dando al acto fundamento,
al día ilusión
y al buen olvido, diligencia.
Si alguien piensa que entregarse
a los finales de las causas
y al principio de los fines
hasta dar con la verdad, en exclusiva,
es lo correcto,
simplemente se equivoca.
Etiquetas: Norberto García Hernanz
