martes, 15 de febrero de 2011

AULA

Aleteo al darse,
no me digas, febrero, que te gusta llover;
no hay forma de dejar la mente en blanco

unos segundos

esta mañana frágil que se extiende al bies

y experimenta conmigo;

yo en un bote a cielo abierto y desnudo
profesando el aula.

3 comentarios:

Marinero en Marte dijo...

febrero empeñado en llover y tú, Norberto, empeñado en hacer poemas bonitos.
:-)

Norberto García Hernanz dijo...

Son esos chispazos matutinos que se escapan de la mente y desahogan el cuerpo. Un abrazo y gracias.

E. Martí dijo...

Interesantes versos, colega poeta y profesor. Me identifico con este mensaje de lluvia, sobre el alma y el cuerpo, en un febrero frío... Y el aula como compañera omnipresente, vigilante espacio desde donde se viven las estaciones en los pasillos o mirando el cielo desde la ventana.
Encantada.
(Ejercí en Nava de la Asunción hace tiempo.)