viernes, 21 de diciembre de 2012


Doné a la roca mi sonrisa eternamente
y se hizo puro el no sentido de toda concreción posible.
La muerte por un momento quedó extrañada
y como en duda;
mi sueño frágil,
colgando de la madrugada.
                                          Norberto García Hernanz

1 comentario:

Amando García Nuño dijo...

No se romperá, tu sueño. La madrugada suele ser muy resistente, aunque parezca fría. Hermoso texto. Un abrazo.