domingo, 6 de enero de 2013

Habito un último rayo de sol, donde mi silueta pinta esta tarde de enero, pedaleando. Después la noche contará nuestro viaje a las estrellas por el cielo, sin asombro, como cada corazón sus pulsaciones a millones. Los milagros rutinarios siempre pecan de modestia. Norberto García Hernanz.

1 comentario:

Amando García Nuño dijo...

¿También vas en bici a las estrellas?
Feliz viaje, vayas como vayas.
Un abrazo