jueves, 21 de febrero de 2013


Soy un cráter de luna meditando ya eternamente mi origen.
Recuerdo el impacto quemante sin ruido, parecido a vivir, que me alejó del frío,
para volverme al casi no ser pálido de las noches perfectas.
Me maravillo y aterro a la vez, de toda la oquedad que supongo.
Norberto García Hernanz


3 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Quizá todos somos oquedades, desde luego aterra verse así, pero efectivamente tiene algo de excitante. Un abrazo.
Se te echa de menos en el blog, me gustaría leerte más a menudo.

Norberto García Hernanz dijo...

Muchas gracias por tus comentarios. Ahora estoy bastante liado con el IV Día Internacional de la Poesía en Segovia, pero ya vendrán tiempos más fértiles para el verso.

Norberto García Hernanz dijo...

Muchas gracias por tus comentarios. Ahora estoy bastante liado con el IV Día Internacional de la Poesía en Segovia, pero ya vendrán tiempos más fértiles para el verso.