jueves, 6 de noviembre de 2014

CAMINO

Momento idóneo
de huir hacia adelante
resquebrajando la penumbra que Tánatos
concede al pesimismo.
Líbrenos, no obstante,
el ímpetu desmesurado
de la pura luz tentadora
que al otro lado, con rabia,
nos impide ver.
El tránsito, pues, nos salva
de planteamientos decisivos
y drásticas evaluaciones.
Bajo lluvia fresca, preferiblemente,
camino sin necesidad
de nunca detenerme. 
                               Norberto García Hernanz

1 comentario:

Amando García Nuño dijo...

Pues sí, provocas la envidia de los que nos hemos sentado a la orilla del camino.
Abrazos, siempre